La Jatera Creativa
Momentos creativos, recuerdos inolvidables.
Soy María, La Jatera Creativa
Soy María.
Una persona creativa, curiosa y muy convencida de que casi todo tiene una segunda oportunidad…
y de que casi todo puede verse bonito.
Crecí en una familia donde crear con las manos era algo natural.
Mi abuelo era agricultor y, en su tiempo libre, espartero: hacía cestos de guita y piezas de esparto.
Mi madre, además de coser, restauraba muebles.
En casa, muchas cosas se hacían de forma manual.
Desde pequeña me recuerdo pintando, recortando, probando, montando y desmontando cosas.
Cualquier material era una oportunidad.
Y eso no ha cambiado.
Hoy sigo creando desde esa misma curiosidad, dándole una segunda vida a objetos, muebles, ropa o materiales que otras personas descartarían.
Espacios mandala para crear, sentir y conectar
En La Jatera Creativa creo lo que yo llamo espacios mandala.
Espacios seguros, sin juicios, sin prisas y sin exigencias.
Espacios para imaginar, crear y disfrutar.
Para venir con amigxs, en familia o solx.
Para conocer gente nueva.
Para aprender algo diferente.
Para reconectar contigo.
Para regalarte tiempo de calidad.
Porque aquí no se trata solo de hacer cosas bonitas.
Se trata de aprender, nutrirte, crecer y disfrutar de la experiencia.
No son solo talleres. Son experiencias que crean recuerdos
Mis propuestas no son solo talleres.
Son experiencias que se viven con las manos… y también con las emociones.
En cada encuentro encontrarás:
– una técnica real
– materiales de calidad
– todo lo necesario para crear sin limitaciones
– tiempo suficiente, sin ir corriendo
– acompañamiento cercano
– y mucha libertad creativa
Me importa la diversidad de personas que llegan a mis espacios.
Por eso adapto las propuestas, los ritmos y las dinámicas para que todo el mundo pueda sentirse cómodx, capaz y respetadx.
Aquí no hay niveles.
Aquí hay proceso, disfrute y experimentación.
Educación, emoción y arte van de la mano
Soy educadora social y mi trayectoria profesional siempre ha estado vinculada al trabajo con personas, grupos y comunidad, desde una mirada socioeducativa y de acompañamiento.
Mi interés por la inteligencia emocional y el desarrollo personal me llevó a seguir formándome, y más adelante a especializarme en arteterapia.
Ahí entendí algo muy claro:
el arte no es solo creativo.
Es una herramienta real de expresión, regulación emocional, conexión y crecimiento personal.
Por eso La Jatera Creativa nace de la unión entre lo educativo, lo emocional y lo creativo.
Y por eso mis espacios mandala no se centran solo en la técnica, sino también en el proceso, en cómo te sientes y en cómo te relacionas contigo y con lxs demás mientras creas.
Artesanía personalizada, hecha contigo
También realizo artesanía por encargo.
Me gusta escucharte, conocerte y entender qué quieres, qué te representa y para quién es cada pieza.
Porque crear algo personalizado no es fabricar un objeto, es traducir una idea, una emoción o un momento importante en algo tangible.
Mis valores… y el origen de todo esto
Desde muy joven empecé a ganarme mi propio dinerillo haciendo artesanía: pendientes, broches de fieltro, mochilas y camisetas personalizadas, cartelería, murales…
y, en realidad, intentando hacer posible casi cualquier cosa que me propusieran.
Pero hay una parte muy importante que da sentido a este proyecto.
Desde hace muchos años empecé a regalar experiencias a mi familia: a mis sobrinas, a mis hermanas y a mi madre.
Como no encontraba lo que quería regalar… lo creaba yo.
Talleres en casa, espacios para crear juntxs, momentos para compartir y divertirnos en familia.
Hoy mis sobrinas tienen 17 años.
Y cuando les pregunto qué quieren por su cumpleaños, me dicen:
Un taller en familia.
Ahí entendí que esto no va solo de manualidades.
Va de crear recuerdos.
Por eso mis valores son muy claros:
la familia (la que te toca y la que se elige),
la creatividad
y la libertad.
Este proyecto nació conmigo
La Jatera Creativa no nació hace unos años.
Nació conmigo.
Con esa niña que necesitaba crear con las manos para entender el mundo.
Con esa persona que sigue creyendo que el arte puede acompañar procesos, emociones y momentos importantes de la vida.
Y sí, el nombre también tiene su historia.
Mi madre no solo me puso mi nombre.
También bautizó este proyecto.
Estábamos una amiga y yo buscando cómo llamarlo, y llegó mi madre y dijo:
—Jatera. Tú eres muy jatera.
Yo no conocía esa palabra.
Nos explicó que antiguamente se utilizaba para describir a una persona que hace de todo, que es creativa, resolutiva y que siempre encuentra soluciones.
Y así nació La Jatera Creativa.
